Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

ESP

Era un 1 de julio, mi avión había aterrizado y mi chofer esperaba para recogerme junto a mi equipaje. Era un viaje de negocios pero que entre reunión y evento me iba a dejar tiempo para poder disfrutar de la capital de España, Madrid. Esta ciudad siempre tan acogedora, me recibió con un radiante sol, que iba apretando a medida que pasaba la mañana. Me dirigía lo primero para mi hotel y poder refrescarme con una buena ducha después de 12 horas de viaje desde Ciudad de México, y poder ponerme cómodo y perfumarme para poder organizar mi agenda. Tras varias llamadas telefónicas y algunos que otro cambio de última hora, pude ordenar los diferentes encuentros con clientes potenciales del sector financiero e inmobiliario. Todo esto me consumió toda la tarde y  apenas me dio tiempo para poder llevarme a la boca, algún que otro bocado  de las delicias que tenía en frente de mi cama, en delicados platos de plata, que lucía igual que los aperitivos que se mostraban encima de ellos.

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

Eran las 23  de la noche y lucía una luna llena espectacular que asomaba por el balcón arropada por alguna que otra estrella que se deja ver en el cielo de Madrid. Había terminado de cenar y descolgué el teléfono para que me subieran una botella de champange Dom Pérignom vintage del 2002.  Tardó tan solo 10 minutos en subírmela a la habitación y la pude descorchar y aún no había terminado  la primera copa,  cuando empecé a pensar en alguna de mis amantes que en Ciudad de México había dejado, mi miembro comenzó a ponerse duro y entre caricia y caricia…me vi metido en internet viendo videos subidos de tonos, donde mujeres y hombre desataban su pasión… esto no me llenaba del todo y decidí meterme en el mundo de las escorts,  buscando una agencia donde me pudieran guiar y mandarme una mujer tan espectacular fisicamente como tan atractiva por su forma de actuar y comportarse, inteligente , divertida y elegante… Paul Gems fue la agencia elegida… era mi primera vez en contratar estos servicios a través de una agencia y es verdad que tras organizar todo me quede tan tranquilo y relajado por el trato, que mientras la señorita acudía al hotel decidí ponerme mi ropa interior , mi pijama más elegante y esperarla como un verdadero caballero.

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

A las 1:05 de la madrugada, 5 minutos después de la hora fijada,  unos toques muy sutiles en la puerta me aceleraron el corazón y al abrir la puerta, encuentro a una señorita con un rostro delicado, fresco, unos ojos azules y una sonrisa amplia que me saludaba con una voz suave, y un beso delicado y cariñoso como su carta de presentación, le eché un vistazo de pies a cabeza mientras se dirigía a la zona de la habitación con paso firme y elegante, iba vestida con ropa muy discreta y adornada con un unos tacones y un bolso de firma, que la hacían ver muy refinada y atractiva. La invite a sentarse en el sofá tras acomodarle sus cosas y tras unos 15 minutos de hablar tranquilamente, hablarme un poco de ella.. comenzó a desabrocharse la blusa, dejando ver su torso y sus pechos en ropa interior, poco a poco se iba quitando la ropa y decidí acompañarla … sus manos acariciaban mi cuerpo, sus labios se aproximaban a los míos y sutilmente en un juego de caricias y besos, nos desnudamos por completo.

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

Mi cuerpo se estremecía con cada muestra de deseo que ella refiere hacia mi, sus miradas , sus  labios tan sensuales y carnosos… hablaban más allá de la lujuría..  y sin darme cuenta me iba guiando a la ducha y el agua y el jabón recorría nuestro cuerpo, acariciando con sus manos mi miembro, tan duro y caliente, que parecía que ib a explotar pero ella llevaba el control y yo le dejé que lo llevara. Un primer contacto bajo la ducha, la dulzura y con la calidez que ella me trataba, hizo que me sientiera cómodo, excitado y con ganas de llegar al segundo asalto bajo las sabanas.

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

Me sentó en la cama sin parar de besarme y acariciarme y tras unas palabras que susurró a mis oídos: «déjate llevar cariño, esta noche eres mío», se arrodilló y la inocencia que transmitía hasta el momento, se tornó en una mezcla de sexualidad y lujuria, donde introdujo  mi miembro en su boca , y sus labios y lengua que anteriormente mordían mi boca suavemente, ahora jugaban con mi miembro, acompañado con un baile de manos que acelera y desacelera según mis gemidos, se hacían más intensos o no.

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

Al rato yo la acomodé en la cama y en ese momento fui yo quien jugué con mis labios y mis dedos en sus sexo, dejando las piernas a ambos lados de mi cara y una vez la ví tan excitada y pidiéndome que la penetrara, me colocó el condón con su boca y despacio introdujo mi miembro en su sexo, húmedo y caliente, acelerando mi ritmo y también parando de vez en cuando para ver como mis 20 cm se introducían en  ella de forma suave, hasta que llegó un momento en el que mi cuerpo, mi corazón y mi sangre bombeaba con tanta fuerza que al verla tan excitada y casi llegando al climax que estaba a punto y cuando ella me dijo susurrando, dale más fuerte que  voy, mis sentidos se unieron para llegar al orgasmo más fuerte y explosivo que pude imaginar…

Una escorts de lujo en mi hotel, mi primera vez.

Nos quedamos en la cama  relajados , ella acariciándome unos minutos y tras una ducha y unas dos copas de champange entre risas y buena sintonía me despedí de ella con la mejor de las sonrisas y deseando volver a verla alguna noche más. Mi primera vez en una agencia pero no sería la última. Todo un acierto. Ya la noche se echo encima y mis ojos se cerraron para descansar.

 

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